La verdad es que una de las cosas que más me atraen de Magic, frente a otros JCC es la versatilidad que puede tener una partida, producciendo situaciones curiosas y sorprendentes. La última partida que he jugado hoy ha sido de lo más llamativa.
Yo jugaba con mi mazo de combo basado en Obliterar/Terravoro y tierras sacrificables (esas que dan dos manas cuando si las giras y sacrificas) contra un mazo negro puro que a primeras vistas partía a la defensiva (a base de Coacción y muros).
Allá por el sexto o séptimo turno me sorprende con su combo:
- Baja la tierra Abismos oscuros. Se trata de una tierra que entra con 10 contadores y que puedes quitarle un contador por {3}. Cuando se queda sin contadores se sacrifica y entra en juego una ficha 20/20 que vuela y es indestructible, llamada Marit Lage.
- A continuación juega Chasquido del eter, y el bichote 20/20 entra en juego. Me pilló sin counters en mano, aun haciendo Inspiración súbita.
Mi turno:
- Sacrifico todas mis tierras para obtener maná. También un Pétalo de loto y una Flor de Loto. Me quedo con la mesa limpia.
- Juego el Obliterar. Sólo el 20/20 aguanta en la mesa, ya que es indestructible.
- Con el mana sobrante juego el Terravoro, que entra siendo un 11/11.
- Miro mi 11/11 que arrolla frente a su 20/20 que vuela. No hay nada más en la mesa.
- Miro mi mano. Me doy cuenta de que las Espadas en guadañas que tengo no "destruye" la criatura objetivo, sino que la "saca del juego", y por tanto puedo usarla contra el Marit Lage. Por si fuera poco, aún me quedan {W}{W}{W} en la reserva de maná.
- Sonrisa maliciosa. Me cargo el bichote con las espadas... mi oponente gana 20 vidas y se pone a 40.
Los siguientes cuatro turnos no necesitan mucha explicación. Ataques de 11 de daño con mi lagartija hasta quitarle los 40 de vida. Sin duda una partida interesante, aunque es posible que mi oponente no pensara lo mismo. :)