Hace algún tiempo, David de la Iglesia, árbitro de nivel 2 de Madrid, me invitó a arbitrar al Liga Madrileña de Legacy con él, ya que me me veía madera de Judge, quería meterme en el mundillo y justamente necesitaba a alguien para ese torneo. Pero en esa ocasión me negué, porque la LML es para mi el torneo más importante que juego al mes, y como va por ranking, faltar a una es descender bastantes puestos en la clasificación.
Sin embargo ya me había picado el gusanillo, el lado oscuro es poderoso y tentador. Así que mantuve el contacto con David, que me propuso participar en el equipo de árbitros del PTQ para Amsterdam en Guadalajara y ya de paso hacer el examen de certificación. Acepté encantado, puesto que a mi los PTQ no son torneos que en losq que me atraiga participar, como buen jugador eternalero, había tiempo de por medio y no tenía ningún compromiso importante para esas fechas.
David tuvo que mover muchos hilos para que yo pudiera arbitrar el PTQ, ya que sólo era consejero de reglas, también conocido como nivel 0, token de judge, o becario; y la verdad es que agradezco su esfuerzo, porque sé que no fue fácil.
Así que ahí estábamos ayer sábado en el Hotel AC de Guadalajara, lugar del torneo, a las 8:30 de la mañana (vivo a 30 minutos de ahí, pero leches, ¡menudo madrugón!). Los otros dos árbitros eran Jorge Alarcón y Daniel Mencía. A Dani lo conocía de los foros de Rebellion (Chubasco) y de algunos encuentros en torneos varios, además es un "apañero del metal" ;). Mi misión en el torneo era ser su sombra, aprender todo lo posible y ayudarle con los deck checks (para el que no lo sepa, en cada ronda se escoge una mesa al azar, se les pide las barajas a los dos jugadores y se miran para comprobar que coinciden con la lista que han entregado, que no llevan cartas marcadas y cosas así, eso es un deck check). Jorge se encargaría de la pepelería, imprimir y encargar actas, colgar emparejamientos y cosas así, además de estar más pendiente de la sala para ayudar a los jugadores. David sería el Head Judge, o juez principal. Su misión: llevar toda la organización del torneo, el software de gestión del evento y ser la última potestad en lo que reglas y sanciones se refiere.
El torneo fue como la seda, en lo que a arbitrar se refiere. Había menos de sesenta jugandores para cuatro árbitros (o mejor dicho, tres árbitros y un token), fui menos estorbo de lo que esperaba e incluso pudimos hacer deck checks en casi todas las rondas, en alguna llegamos a hacer dos. El examen me lo harían a última hora, cosa que prefería, pues creo que si suspendía afectaría a mi entusiasmo a la hora de arbitrar.
Todo iba sobre ruedas, pero al medio día, cuando fui con Dani a por unos bocatas, me empezó a doler la pierna izquierda. Tenía un enrojecimiento a la altura de la tibia, como una picadura de mosquito, pero bastante más grande. Ya me la había visto el día anterior, pero no me preocupaba demasiado, y la mañana del torneo sólo me dolía un poco si me tocaba. Pero luego me empezó a doler al caminar. Más tarde el dolor se volvería continuo, caminase o no, la mancha se puso más grande y oscura y se me hinchó la pierna una barbaridad. Así que le pedí a David que me pusiera el examen, porque después me iba pitando al médico.
El examen fue algo más largo de lo que pensaba, creía que iban a ser unas veinte preguntas y resultaron ser cincuenta, pero aguanté el tipo y las respondí todas con calma y meditándolas. El dolor seguía ahí, pero no creo que afectase al resultado del examen, que finalmente fue de un 86% (7 preguntas fallidas de 50), lo cual significa que había superado el 70% requerido y estaba aprobado ¡viva yo!. Las preguntas que fallé fueron principalmente de Two Head Giant y de penalizaciones, que eran las partes que menos preparadas llevaba.
Así que felicitaciones por todas partes, charla de bienvenida al lado oscuro y salgo pitando a urgencias, donde me metieron de todo y me mandaron a casa. Ya estoy mucho mejor. Ha bajado la hinchazón y, aunque aún voy cojo, no me duele tanto. Una pena no haberme podido quedar a la cena y celebrarlo como es debido.
Y para terminar, quiero dar las gracias a todos los que me habéis apoyado y animado, a los que me habéis dado el último empujoncito, a los que habéis estado ahí aunque después os estampaseis (¿eh Alex?), a mi padre y mi madre que fueron a buscarme al ambulatorio, al equipo de urgencias de Torrejón de Ardoz, a mi novia, que me obligó a salir de casa aunque fuera a tomar un par de coca-colas sentados tranquilamente, a David de la Iglesia por moverlo todo y por regalarme una camisa de árbitro superchula, aunque un poco grande (la de la foto), y a Dani por aguantarme todo el torneo. Espero no dejarme a nadie.
Y eso sí, si pensáis que por hacerme Judge voy a dejar de jugar y atracar en torneos, lo lleváis claro. ;)
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