Draft para dos jugadores  

Publicado por WinterN

El formato Booster Draft es seguramente el más popular de los formatos limitados de Magic. Para los que no lo conozcáis os resumo la mecánica muy brevemente: Los jugadores se sientan en círculo y empiezan con tres sobres de Magic cerrados cada uno. Cada jugador abre el primero de sus sobres, aparta la tierra básica y el token y coge una de las cartas. Cuando todos han cogido una carta cada jugador pasa el resto del sobre al jugador de su izquierda. De las cartas recibidas volvemos a coger una y pasar el resto, así hasta que no quedan más. Luego se procede a hacer los mismo con el segundo sobre, pero pasando las cartas al jugador de la derecha, y lo mismo con el tercer sobre, volviendo a pasar las cartas hacia la izquierda. Una vez que tenemos nuestras 42 cartas, nos montamos una baraja de 40 cartas, añadiendo las tierras básicas que queramos, ¡y a jugar!

Se trata de un formato muy divertido a partir de cuatro jugadores, pero para dos jugadores se vuelve un poco raro, porque los sobres dan muchas vueltas y es bastante fácil adivinar las cartas que están cogiendo nuestro oponente. Para estas situaciones, existen algunas variantes más atractivas. Vamos a ver las más conocidas.

Rochester Draft


Se trata de la variante más antigua, y se utilizó durante mucho tiempo en los torneos profesionales de Magic, pero poco a poco se ha ido abandonando por algunos inconvenientes que presenta, pero antes de hablar de eso, veamos como funciona. Para simplificar, explicaré el procedimiento para dos jugadores:

Al igual que en Booster Draft, cada jugador aporta tres sobres cerrados. El primer jugador abre un sobre, retira la tierra básica y el token, y extiende las cartas en la mesa boca arriba, a la vista de ambos. Los dos jugadores revisan las cartas y empiezan a coger cartas por turnos, empezando por el jugador que ha abierto el sobre. Cuando el sobre se termina, el otro jugador abre uno de sus sobres y se repite el proceso, así hasta que se terminan los sobres y se han picado todas las cartas. Entonces se construye y se juega.


El mayor inconveniente de esta variante es el tiempo que lleva el proceso de draft, ya que sólo se abre un sobre cada vez, pero en Rochester para dos jugadores no es algo significativo. Otra pega es que la información de la que disponen los jugadores es completa, es decir, cada jugador conoce todas y cada una de las cartas que va cogiendo el otro jugador. También hay jugadores a los que no les gusta que los picks se hagan a la vista de todos, porque los errores dejan a uno en evidencia, y también hay quien opina que, cuando lo jugadores tienen un nivel alto, el proceso de elegir cartas es casi automático, quitándole interés.

A pesar de todo Rochester draft tiene un enorme punto a favor, y es que es el mejor formato para aprender a draftear. En un entorno distendido, podemos comentar las elecciones con el otro jugador o los posibles espectadores y recibir consejos de gente más experta.

Winston Draft


Este sistema de draft algo menos conocido fue inventado por Richard Garfield como variante diseñada a propósito para dos jugadores.

Al igual que en los anteriores, cada jugador aporta tres sobres, pero en este caso se abren todos, sin mirar el contenido, y una vez retirados los tokens y las tierras básicas se juntan y se barajan juntos, formando una única pila boca abajo de 84 cartas, a la que llamaremos pila principal. De esta pila se hacen otras tres pilas con una única carta boca abajo, que llamaremos pilas de draft. Entonces el primer jugador coge y revisa la primera pila de draft, que en este momento sólo tiene una carta. Ahora puede decidir quedarse esa pila o no hacerlo. Si decide quedársela, se queda todas las cartas de la pila, pone una carta de la pila principal en esa pila de draft y pasa turno. Si decide no coger las cartas de esa pila, añade una carta bocabajo de la pila principal en esta pila de draft y pasa a revisar la segunda pila de draft. De nuevo, el jugador puede optar por quedarse esa pila, y reponerla con una carta de la pila principal, o añadir una carta de la pila principal y pasar a revisar la tercera pila de draft. En la tercera pila repite el proceso. Si de nuevo decide no coger la pila, entonces añade una carta de la pila principal y se queda con la siguiente carta superior de la pila principal. Luego pasa el turno al otro jugador, que repite el procedimiento. El proceso se repite hasta que no quedan cartas en ninguna de las pilas.



La gran ventaja de este sistema es que es parecido al Booster Draft multijugador en lo que a información se refiere. Podemos hacernos una idea de los colores que está drafteando nuestro oponente, o incluso conocemos algunos de sus picks, pero siempre habrá cartas que sean desconocidas por nosotros.

Algunas de las críticas habituales que recibe este sistema dicen que el jugador que comienza tiene más ventaja, pero no está del todo claro. También se apunta negativamente el hecho de que los dos jugadores suelen acabar con un número dispar de cartas, ya que el número de cartas que cogemos cada turno puede variar.

Winchester Draft


Se trata de una variante del Winston Draft que incorpora elementos del Rochester Draft, de ahí su peculiar nombre. Intenta mejorar al Winston en el tiempo total que lleva completar el procedimiento de draft y afirma reducir el número de decisiones irrelevantes.

Como en otras variantes, cada jugador empieza con tres sobres. Cada jugador abre sus sobres y, tras retirar la tierra básica y el token, los baraja sin mirar, formando una única pila de 42 cartas. En este caso no se forma una única pila principal con todas las cartas, sino que cada jugador conserva la suya, compuesta por las cartas de sus sobres. Un vez decidido quien empieza, los jugadores cogen dos cartas de su pila principal y las ponen en la mesa boca arriba, a la vista de todos, formando en total cuatro pilas. El primer jugador elige una de esas pilas y coge todas las cartas que contiene. A continuación cada jugador toma dos cartas de su pila principal y pone una sobre cada una de sus pilas boca arriba. Por ejemplo, después de que el primer jugador haya cogido una carta y de reponer, habrá tres pilas con dos cartas y una pila con una única carta. El segundo jugador decide entonces qué pila se queda. Supongamos que coge una de las que tienen dos cartas, entonces después de reponer tendremos tres pilas con tres cartas, una pila con dos cartas y otra pila con una carta. El proceso continúa hasta que se han drafteado todas las cartas.



En una versión más simple, se puede emplear una única pila de 84 cartas, siendo uno de los jugadores el encargado de tomar cuatro cartas cada vez para reponer las pilas de cartas bocarriba.

La mayor ventaja de esta variante es la velocidad con la que se realiza el draft. También se dice que requiere más habilidad que en el Winston, Por contra se pierde el factor de incertidumbre sobre lo que va cogiendo el oponente, al hacer los picks con las cartas boca arriba.

Fact or Fiction Draft


También conocido como Solomon Draft, debe su nombre a la conocida carta Fact or Fiction. A pesar de lo simple del mecanismo, se dice que es el formato de draft que requiere mayor habilidad.

Una vez más, cada jugador aporta tres sobres, que se abren y, una vez retiradas las tierras básicas y los tokens, se mezclan sin mirar el contenido, formando una única pila de cartas boca abajo. El primer jugador coge las 5 primeras cartas de la pila, las revisa y las separa en dos montones, que presenta a su oponente. Los montones pueden ser de cualquier número de cartas, como 3 y 2 cartas, o 4 y 1. El segundo jugador decide entonces qué montón se queda, dejando el segundo montón para su oponente. A continuación es el segundo jugador el que toma otras 5 cartas de la pila y las divide, y así sucesivamente hasta que no quedan cartas en la pila. La última tanda será de solo 4 cartas.



Sobre esto hay que decir que el número de cartas no tiene porqué ser cinco. Hay quien prefiere hacerlo con 7 cartas para que en la última tanda no quede un número distinto de cartas, pero también hay quien lo hace con 8 o incluso con sobres enteros. En general hacerlo con montones de 5 cartas la forma más rápida.

Esta variante también tiene información completa, ya que conocemos todas las cartas que van a formar el pool de nuestro oponente, pero en este caso, eso no hace sino añadir complejidad a las decisiones a la hora de dividir en montones o de elegir qué cartas nos quedamos. Al principio es normal intentar dividir los montones de la forma más equilibrada posible, ya que nuestro oponente intentará dejarnos el peor de los dos, pero a medida que avance el draft, los jugadores irán determinando sus colores, y el tema de dividir montones se empieza a volver complicado en extremo, ya que lo bueno o malo que es un montón es relativo para cada jugador. La estrategia es intentar que nuestro oponente nos de las cartas que nos interesan, pero evitando que él pueda sacar un beneficio mayor.

Recomendaciones finales


Como en toda variante de juego casual, no hay nada escrito a fuego, todo es flexible. En especial la regla de los tres sobres por jugador, que puede variar, pero también pueden modificarse otros aspectos. Hay quien para el Rochester prefiere abrir varios sobres a la vez, por ejemplo, y extender todas las cartas sobre la mesa, a veces incluso los seis sobres, para lo que necesitaremos una mesa suficientemente grande.

En un Booster Draft con más jugadores acabaremos con el mismo número de cartas en nuestro pool que en la versión para dos jugadores, pero el número total de cartas que llegamos a ver y entre las que podemos elegir es mucho mayor. Por esto hay quien recomienda que para dos jugadores se utilicen cuatro sobres por jugador en lugar de tres, y así compensar un poco la falta de cartas disponibles.

Si estamos enganchados al draft, pero nuestra economía no nos permite abrir sobres nuevos cada vez, no es mala idea “reciclar” las cartas para hacer nuevos drafts. Esto es especialmente interesante en las tres últimas variantes, donde las cartas se mezclan y se apilan. Si os fijáis, en estas variantes las cartas no tienen porqué proceder de sobres, podemos coger cartas al bulto de nuestra colección, mantener algo de equilibrio entre los colores y hacer un montón para draftear. Incluso podemos montarnos un Cube Draft, pero sobre eso ya hablaremos en otro artículo..

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