Os voy a contar mi experiencia y mis impresiones tras jugar ayer en la presentación de Páramo Sombrío en la tienda Metropolis Center.
El formato era limitado, con una baraja y tres sobres de la colección. Se jugarían seis rondas suizas y había premios para los 8 primeros clasificados. El número de participantes fue de unos 60.


Cuando analicé mis cartas para hacerme el mazo noté que con diferencia el color negro era el más abundante, y que tenía además una bombas interesantes. Los otros dos colores más fuertes eran el azul y el blanco. En el blanco tenía algunas cartazas como Pastora del Crepúsculo, Furtivo de pradera brumosa o Cohorte de Bállynock, pero el resto del color era escaso y flojo, así que finalmente decidí construirme una baraja azul/negra:
1 Centellas cerúleas
1 Ligador de sanguijuelas
2 Merrow estela prismática
1 Rompeolas merrow
1 Centellas afóticas
1 Huesos cenicientos
1 Infestación de moscardas
1 Korrigan del lago
2 Lanza lúgubre
1 Rito de consunción
1 Sabio hueco
1 Marea del éter
1 Siervo del Valle Elendra
1 Transferencia de destino
1 Avivadora de hollín
1 Caballero de Kulrath
1 Cenicienta forja de maná
1 Ceniciento marca del culto
1 Dejar una cicatriz
1 Tirano de la aflicción
1 Espantapájaros alas traqueteantes
1 Canasta simplona
8 Pantano
6 Isla
El mazo en sí no cuenta con ninguna criatura especialmente grande ni poderosa, pero está lleno de un montón de trucos, especialmente en el manejo de los contadores -1/-1.
Para poner contadores sobre las criaturas del oponente contamos con Dejar una cicatriz, Ligador de sanguijuelas, Ceniciento marca del culto, Huesos cenicientos, Tirano de la aflicción y Transferencia de destino. No son pocas.
Apoyando esta estratégia está el encantamiento Infestación de moscardas, que es un auténtico destructor para criaturas de defensa uno. No me di cuenta del potencial del mismo hasta que lo jugué. Cuando iba una criatura al cementerio con un contador, se los movías a la criatura con defensa uno correspondiente, que moría por el contador y repetíamos el preceso. Contra un mazo generador de fichas le podías dejar la mesa limpia con un simple Dejar una cicatriz a tiempo.


Para las criaturas grandes y no tan grandes contabamos, sobre todo con el Caballero de Kulrath, que deja neutralizadas las criaturas del oponente. Pero también teníamos Lanza lúgubre y Marea del éter por si las moscas.
Otra criatura que también me sorprendió al verla en juego fue Tirano de la aflicción, especialmente combinada con Transferencia de destino y con Rito de consunción, que también podía combinarse con una Korrigan del lago super dopada a modo de finisher.
1ª Partida: Roja/verde de gigantes

Mi primera partida fue contra Josu, un chaval de 8 o 9 años que mostró saber jugar como un profesional que aunque pudo haberme ganado, un par de errores en la última partida hizo que acabaramos en empate.
Su baraja era una roja/verde con criaturas grandotas, como Gigante arrastrabarro, o Guardabocados. La primera partida me la ganó gracias a Barrilete de harapos criatura voladora completamente inmule a mis contadores y criaturas con Debilitar. En la segunda partida conseguí neutralizarle sus mastodones con Caballero de Kulrath al tiempo que le atacaba por el aire con él y con el Siervo del Valle Elendra. En la tercera partida le pude neutralizar con el mismo truco justo a tiempo con el mismo truco, cuando me quedaban 4 puntos de vida; pero no tuve tiempo de remontar la partida.
Resultado final: 1-1.
2ª Partida: Roja/verde de trucos

La segunda partida fue contra otra baraja roja/verde, pero con una estrategia ligeramente distinta. La primera partida la gané gracias a una salida rápida de criaturas voladoras. La segunda la perdí debido a que me jugó un Engendro serpenteante prematuro al que no tuve capacidad de responder a tiempo mientras se dupliaba y duplicaba y volvía a duplicar. En la tercera partida me jugó un truco muy bueno: Titán del sopor profundo + Muerte Piadosa, pero no le bastó para ganarme, pues ya era demasiado tarde.
Resultado final: 2-1.
3ª Partida: Baraja de espantapájaros

Mi oponente me mostró que una baraja de espantapájaros es viable en limitado, al menos si tienes suerte de que te toquen las carta correctas. Por supuesto jugaba el Rey segador, que en juego es práctiamente la partida en una baraja de espantapájaros. El problema era bajarlo, y para ello levaba tierras de 4 tipos, buscadores de tierras como Misión del refugiante y generadores de maná como Canasta simplona. Con ello podía bajarte fácilmente el monstruo pagando 4 manás de colores distintos y {2}.
La primera partida me la ganó gracias al Rey segador y un buen ejercito de espatapájaros. En la segunda pude destruirle al Rey con Lanza lúgubre y ganar la partida. En la tercera tuve mala suerte al robar y me ganó sin problemas con sus títeres incluso sin necesidad de bajar el jefe de ellos.
Resultado final: 1-2.
4ª Partida: Blanca/verde de elfos y encantamientos

Esta es sin duda la partida de la que menos recuerdos conservo. Se trataba de una baraja bien montada pero que estaba falta de bombas, o al menos yo no las llegué a ver. Las mejores cartás que jugó fueron Torrear, Escudo del alma suprema y Gentío de elfos. Por mi parte la Infestación de moscardas fue una vez más decisiva para la victoria, acabando con sus fichas 1/1 y otras criaturas pequeñas.
Resultado final: 2-1.
5ª Partida: Roja/Negra "chupa-vidas"

Esta fue la única ronda en la que conseguí ganar por 2-0, pero no sin dolores de cabeza. El oponente jugaba una baraja roja/negra de daño directo, aunque un tanto peculiar debido a la falta de chispas en la colección. Por una parte tenía el truco de bajar un Sirviente del pintor a negro, para después hacerte daño con Iniciado humeante. Otra forma de daño bastante peligrosa era Bruja despecho ardiente, con la que me obligó a sacrificarme una de mis mejores criaturas con Rito de consunción para ponerme a más vida que él y evitar así que me matase en cuanto enderezase de nuevo sus tierras.
Resultado final: 2-0.
6º Partida: Blanco/verde de Kithkins y encantamientos

El mazo de mi oponente resultó ser devastador debido a su velocidad y baja curva de maná. Mi mazo pecaba de tener una curva algo alta, pero era algo que le pasaba a casi todas las barajas por lo que no era demasiado problema. Sin embargo, la baraja a la que me enfrentaba ahora era endiabladamente rápida y, ayudada por unas manos iniciales propicias, acabó conmigo sin ningún problema. En la primera partida me bajó de primer turno un Cazamaleficios élfico. De segundo turno me bajó un Furtivo de Pradera Brumosa. En el cuarto se equipó el elfo con un Escudo del Alma suprema, convirtiéndolo en un 3/3 volador indestructible... ¡y yo aún no había bajado nada!. La segunda partida no fue tan rápido y me dio cancha para hacer algunas cosas, pero el resultado no fue muy distinto.
Resultado final: 0-2.
Todo el torneo transcurrió con normalidad salvo que un jugador fue descalificado en la última ronda cuando jugaba con 5 victorias y 0 derrotas por entontar un puesto en el top 4. El jugador había jugado una Misión refugiante y se puso la carta en la mano sin mostrársela al oponente. Cuando el oponente le advirtió que tenía que enseñarla, el jugador metió corriendo una carta de su mano de nuevo por la mitad de su biblioteca y le enseñó un Bosque de la mano, lo que convirtió lo que podía haber quedado como un simple descuido en una falta grave.

























